Se dice que ninguna maldad, ningún maleficio o fuerza oscura puede atravesar la energía protectora del coral rojo.
En la cultura Celta, se le reconocía el valor de proteger a los guerreros en los campos de batalla que solían llevar olgado de su cuello un coral enhebrado en la piel de una serpiente.
Más tarde empezó a utilizarse la plata para engarzar el coral, con el mismo resultado y así se hace en la actualidad.
Es recomendable llevar una pieza de coral rojo cuando intuimos que algún peligro nos acecha y es especialmente eficaz en los coches por que evita accidentes y tropiezos